Wednesday, January 30, 2008
UN ATARI
Las mañanas limeñas en verano rezuman un calor seco, corriente, pegajoso. Las mañanas escribiendo otra vez en los cybercafés de Miraflores, hasta que haya algo mejor, son de un level absurdamente monótono: estáticos, ruidosos, pro-migraña. En Pardo, con tráfico del mediodía, me he reconvertido al oficio de cabinero (once again).Pero, hay algo que me jala nuevamente a hacerlo. Sí, es esa extraña
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
0 comments:
Post a Comment